¿Cómo funciona este tratamiento?
La radiofrecuencia busca actuar sobre estructuras nerviosas responsables de transmitir dolor, con el objetivo de disminuir su intensidad y mejorar la funcionalidad del paciente. Su indicación debe ser muy cuidadosa y depende de un diagnóstico bien orientado.

Cuando el problema es la señal de dolor, el tratamiento también debe ser preciso
La radiofrecuencia no está pensada para cualquier dolor de espalda. Es una herramienta útil cuando el cuadro clínico y la evaluación especializada identifican una fuente compatible con este procedimiento.
Qué buscamos con este tratamiento
Reducir dolor
Mejorar movilidad
Disminuir recurrencia del dolor en ciertos casos
Facilitar una mejor calidad de vida
La radiofrecuencia no se indica por moda, sino por criterio clínico
En nuestra clínica evaluamos si el patrón de dolor, la respuesta previa a otros procedimientos y la correlación clínica justifican este tratamiento. No todos los pacientes son candidatos, y ese filtro es parte esencial de una buena práctica médica.